jueves, diciembre 29, 2005

LLEVAR TU NOMBRE


Eres mucho más que tres sílabas y la unión de siete letras. Es más, me gustaría llevar tu nombre.
Desde siempre escuché canciones que se llaman como tú, y eso me hace pensar que eres fuente de inspiración para cuando se debe hablar de verdaderos sentimientos. De hecho lo corroboré hace poco cuando un joven poeta santiaguino, me invitó al lanzamiento de su libro, y me enteré de que a un capítulo entero le había puesto tu nombre. Y te sonrojaste mientras él leía los versos, porque jamás pensaste que en parte tú serías la musa de su inspiración.
¿Porqué entonces no te gusta que te llamen así? Sé que piensas que no siempre sabes llevar con aplomo la fuerza que denota tu nombre. Lo encuentras duro y a menudo te sientes más frágil de lo que deberías. El diminutivo es muy largo y cuando te pronuncian, no suena con dulzura.
Me has contado que en ocasiones te debilitas y sientes que te quiebras, entonces piensas que el cómo te llamas no tiene nada que ver contigo y alegas, pero luego te conformas con la excusa barata de que no es un nombre tan común. Es cierto, más te molestaría llamarte Andrea o Carolina, Claudia o Macarena. Pero piensa que como de ésas hay miles, también hay otras tantas que llevan tus mismas letras, mas eres tú quien marca la verdadera diferencia.
A ninguna de ellas tal vez, les guste tanto el pan con palta como a ti, quizás ninguna otra, llora con los mendigos extranjeros de Providencia, puede ser que a ellas les sea fácil demostrar los sentimientos, sin embargo tú tienes las mismas capacidades, sueños y femineidad que muchas Andreas, Carolinas o Franciscas puedan tener o no tener. Es más, creo que eso, tú lo derramas con sólo mirar.
Créeme si te digo que eres fuerte, y que tu nombre no está alejado de lo que tú eres. Tu madre me contó que la decisión de tu nombre no fue fácil, pero apostó por este porque lo percibió como ganador. Y así ha sido, has salido airosa de profundos pantanos en que el abatimiento y la soledad te han atacado de frente. Le has doblado la mano a la tristeza.
Y aquí estás parada. Llorosa a veces, pero presente en medio de este revuelto sistema de sentimientos que se cruzan. Y ha sido tu nombre el que se ha destacado, porque tras esa palabra que tal vez no te agrada del todo, estás tú y tu alma. Los elementos que realmente han forjado la personalidad que se esconde tras ese conjunto de cuatro vocales y tres consonantes.
Enciendo la radio ahora y escucho: un trovador cubano afirma que "nadie está conforme con lo que es y que tú quisieras ser canción", un respetado intérprete español te comenta "las cosas que tiene la vida", y yo te digo que me gusta tu nombre, porque me acarrea honestidad y dulzura. Y estoy en completo desacuerdo contigo cuando hablas de la discordancia que existe entre tu nombre y tu actuar. Porque a pesar de tus momentos malos, y de ser testigo de tus caídas, en ti veo más fuerzas que flaquezas. Y créeme que es precisamente eso, lo que más admiro de ti, MARIANA EMILIA

*Esto fue escrito hace más de un año,pero en momentos de flaqueza, vuelvo a sentirme fuerte. Uf.....ni se imaginas los posteos que se vienen.


lunes, diciembre 19, 2005

FORO DE OPINIÓN


Muchachos/as: Estoy in the borderline, así que vayan dando opiniones o contando experiencias: ¿Han tenido amante?, ¿Han sido patas negras? Si pololean y les atrae otra persona ¿qué hacen?
Por favor, necesito feed back con este posteo, porque el precipicio está mirándome.

domingo, diciembre 18, 2005

KYLIE V/S MADONNA



Finalmente terminamos con Claudia
moviendo nuestros cuerpos en la clásica disco BLONDIE.
Llegamos a eso de la 1:30 y el ambiente estaba que
ardía. Yo, como una verdadera
huasa, daba
vueltas y me
dedicaba a
observar el
entorno. Y
reconozco que me sorprendió gratamente, la variedad de seres humanos que merodeaban en las pistas de baile. El calor y el sudor en momentos de hacían irresistibles, pero todo lo bailado, incluído el persistente dolor de pies que aún me maltrata, valió la pena. La noche estuvo dedicada a "Girls in a dance floor", y en la pista central hubo una suerte de confrontación entre dos divas la australiana Kylie Minogue y la muy gringa de Madonna. El público enfervescido aclamaba a sus ídolas, los Dj´s ponían un tema de una, acompañada de tres pantallas figantes, y luego el tema de la otra. Así se fueron pasando las horas, con intermedios en los cuales sonó desde Abba, hasta las Supernova (sí, las tres niñitas que cantaban Maldito Amor, y que ahora están sonando fuerte gracias a "Herida", la canción que Daniella le baila a Bruno en "En la cama").
Yo ahora estoy cansada, y muchachos: fue una lástima no tenerlos con nosotras, pero siempre hay segundas oportunidades. Mejor dicho, siempre hay una oportunidad.

martes, diciembre 13, 2005

THE FREAK GIFT

Siempre pensé que el regalo más raro que me había llegado en la vida, había sido un paño de cocina. Tal vez no era un regalo raro, es cierto, pero la verdad es que nunca entendí porqué me regalaron ese pañito que traía teñida una horrible tetera verde. Claramente, setranformó en estropajo y saca polvos...
Pero bueno, me remonto a la semana pasada, específicamente al lunes 5 de diciembre. Estaba yo sentada en mi cuadradito correspondiente, cuando sorpresivamente el señor de la oficina de partes llegó preguntando por Mariana Campos. Yo salté altiro y me entregó un sobre rectangular de peso medio. El remitente era un tal Jorge Queirolo Bravo, el dueño de una Editorial de Viña del Mar, la "Altovolta". Resulta que este señor, ya me había llamado, para decirme que había leído mi reportaje sobre escritoras jóvenes y que él deseaba mandarme algunos libros de regalo, entre ellos, uno de su propia autoría. En efecto, el paquete que me llegó ese día, traía tres libros, uno de una viejita: "La Quela", otro del cual no recuerdo el nombre ahora y uno escrito por el mismo Jorge Queirolo Bravo, titulado "Pasándola bien".
Cuando miré la portada, me dio un poco de risa, pero la encontré interesante. De inmediato me fui a las primeras páginas y me dí cuenta de que le famoso regalito, no era nada más y nada menos, que un compendio de cuentos eróticos. Cito algunas líneas: "Definitivamente me hacía falta una mujer para saciar mi cada vez mayor apetito sexual", "...fue tanto lo que me concentré en aquella belleza, que no pude evitar una larga y dura erección, la cual infló mi pantalón como carpa de circo", "Al terminar, se inclinó sobre el cierre de mi pantalón, lo abrió, metió su mano y terminó sacando su miembro viril hacia fuera. Como si eso fuera poco, lo colocó delicadamente entre sus dedos y comenzó lentamente a hacerme sexo oral...mi pene se puso tieso como palo de escoba..."
No séguiré citando porque ya se habrán dado cuenta del tenor de mi regalito. Pero la sorpresa fue aún mayor, cuando le comenté al viajero el obsequio que me había llegado, y él, al ver el nombre de Jorge Queirolo Bravo, como que se le prendió una ampolleta. "Busquémoslo en documentación", me dijo, "el nombre de este tipo me suena". Así fue que de sopetón nos metimos a los archivos mercuriales, y efectivamente, Queirolo aparécía en ellos. Hace ya un par de años, se dedicaba todas las semanas a escribir cartas a la Revista Domingo en Viaje, para dar una opinión o aportar en algo. Tanta fue su insistencia, que hasta el editor quiso entrevistarlo.
Ahora veo la portada de nuevo, y me río. Qué más me queda. ¿Por qué Queirolo habrá elegido ese libro para mí?

lunes, diciembre 12, 2005

PAREJA NON GRATA (o los intrusos del puente)


Ese día la Revista cerraba el especial de Navidad, por eso decidí celebrar mi cumpleaños el día antes, es decir, el 30 de noviembre. Pero resulta que no todo salió como yo esperaba: no salí a las tantas de la madrugada, ni estaba muerta de sueño. La cuestión es que tipo 8 de la noche, mi jefa me dio la autorización para poder irme y yo, parada en mitad de la sección, no sabía qué hacer. Ya la celebración había pasado y no tenía compañía para lo que quedaba de día. Es más: simplemente no tenía ganas de irme a la casa. Le pedí al viajero que me acompañara a un café, pero tenía cosas que hacer y no pudo fugarse (de hecho, luego le conté esta historia a él, y el título que está entre paréntesis, es de su autoría), así es que merodeé un poco más y decidí irme no más, a lo que fuera. Como siempre, me bajé de la micro en el Pedro de Valdivia con Los Conquistadores. El viento estaba fresco, el sol ya estaba bajando irremediablemente. Pensé irme de inmediato a un sucucho providenciano a tomarme un suculento té de rosas, pero cuando llegué al Puente sobre el Mapocho, me detuve y me puse en el borde de las barreras. Observé el río, sus pequeñas olas, cerre los ojos y sentí el agua, juro que hasta sentí olor a mar. Me dediqué a respirar profundo, a pensar, a soñar incluso. A pensar que todo lo que no ha sido, algún día puede ser. Me abroché la chaqueta lentamente, tenía piel de gallina y el aire se me colaba por el vestido. Ya abiertos los ojos, me puse a mirar las olas y sentí que cada olita que pasaba, se llevaba algo malo del año que estaba dejando atrás. Luego me cambié de orientación y me puse en las barreras que dan hacia la cordillera, en ese momento se me ocurrió que las olitas que venían hacia mí, me traían puras cosas buenas. Se me pasó mucho rato, una hora, dos quizás. Y la gente que pasaba, me quedaba mirando como diciendo "¿qué le pasará a esta mujer? ¿se querrá matar? ¿la habrá dejado el novio? Todos sin excepción me miraban con cara de pena, de lástima quizás. Pero yo seguía ahí. Ésa era mi celebración íntima, el momento que más disfruté, de mi último cumpleaños.
Ya había oscurecido casi por completo, y no quería por nada del mundo que aquél momento acabara. Pero en cuestión de segundos, me sentí invadida y mi celebración dejó de ser parte de mi intimidad. Una pareja joven, universitarios tal vez, se instalarona no más de dos metros de mí. Dando rienda suelta a su enamoramiento, comenzaron a besarse apasionadamente, a ella el viento le movía el pelo y él la cubría como para protegerla. Erta como ver una postal. Pero me interrumpieron la celebración, y me sentí sobrante. Di el último respiro de aire fresco, y seguí camino a mi casa, sin dejar de pensar, en esos intrusos del Puente.

domingo, diciembre 11, 2005

COSAS DE 2


-ÉL: Creo que no debes hacerte amiga de los hombres que te gustan.

-ELLA: Es verdad, siempre me pasa los mismo, pero ahora es distinto.

-ÉL: ¿Por qué?

-ELLA: Porque por ejemplo, hay algo de tí que me gusta mucho.

-ÉL: ......La verdad tú me gustas también, por eso estoy aquí, ahora, contigo.

Ella se lanza sobre él y le da un gran beso.

-ÉL: Eso estuvo muy bien.

-ELLA: Sí, pero debo irme.

-ÉL: ¿Nos vemos en la noche, luego de la peli?

-ELLA: Está bien, hablamos.

5 horas después, luego de la peli, y ya en el departamento de él:

-ÉL: Eres muy bonita, ¿lo sabes verdad?

-ELLA: No sé, puede ser. Depende de los ojos que me vean.

-ÉL: Seguro serán ojos especiales, pero yo no soy el indicado, y no es que te esté soltando una frase parecida a la de la película eh?

-ELLA: Lo sé, no hay drama.

-ÉL: Lo que quiero decir es que no quiero que te enamores de mí...

-ELLA: Yo también te podría decir lo mismo...

-ÉL: ¿Podrías pero no lo dices?

-ELLA: Exacto, podría decírtelo, pero no lo hago.

-ÉL: ¿Por qué?

-ELLA: Porque a mí no me molestaría que alguien se enamorara de mí.

lunes, diciembre 05, 2005

está cAído esto

viernes, diciembre 02, 2005

MI AMIGO EL FEÑA

jueves, diciembre 01, 2005

DE DULCE; DE AGRAZ, AGRAZ Y DE DUL...


Joan: de ser el amable catalán librero de la Altamira del Drugstore, ése que habla conmigo de Sabina, de Julio Llamazares, de Benedetti y de la vida, pasaste a ser el hombre que con timidez entró hace un rato al bar y me dio un libro en rojo y negro, escrito nada más y nada menos que por Don Enrique Vila Matas. Muchas gracias, fuiste la primera impresión de la noche.
Viajero estepario, niño con sonrisa burlesca, domador de papeles, hombre de palabras cortas, de frases precisas, Mauro: "Equipaje de mano" es lo que creo siempre llevar conmigo, nada muy pesado, más bien cosas ligeras, que no me abulten, que no hagan que me note mucho.
No puedo dejar de pensar en ése día en que a través del infranqueable panel que nos separa, te pregunté si tenías el libro y me contaste que lo habías tenido, pero que había quedado en una extraña librería, por allá por la tierra de los carnavales. Ése fue el punto de partida, para entablar fugaces conversaciones e intercambiar melodías que nos parecen buenas, algunas más, algunas menos. Honestamente no puedo decir que eres mi amigo, porque el concepto amistad se me ha desmoronado en innumerables ocasiones. Sólo puedo decirte, que eres tú quien me sorprendió esta noche, porque sin duda tu regalo tenía nombre, y tenía MI NOMBRE, cosa qe jamás nunca en la vida me había pasado. La verdad, no estoy acostumbrada a recibir, y tu regalo fue un golpe certero a mi naturaleza de ser yo siempre la que entrego. Curiosamente hoy tú me entregaste a mí. Muchas gracias. Gracias totales.
Tío Beto: Gracias al cielo logré disimular las lágrimas que se me cayeron cuando justo a las 00:00, sonó mi celular y con tu voz ronca me dijiste que yo era la hija que te hubiese gustado tener. El nudo en la garganta no me permitió responderte que tú eres el padre que no tengo, que te adoro y que pienso que eres el hombre más bueno del mundo. Y aunque no leas estas letras, a través de ellas te digo que te quiero, que te quiero y te necesito, más que nunca en la vida.
Para mí los años nuevos no son el 31 de diciembre como lo es para el común de los mortales. Para mí un año nuevo comienza en el momento en que uno mismo deja atrás 365 días ya vividos. Hoy, 1 de diciembre, yo dejo atrás un año. Un año que-como el título lo dice- ha tenido de dulce, de agraz, agraz y de dul...
Ha sido un año raro, lleno de cambios, de rupturas, de carencias, de desilusiones. He buscado muchos caminos, intentos de amores, de reconciliaciones, vías para llegar a mi padre, y la verdad no mucho me ha resultado. Pero también ha habido cosas maravillosas, como haber conocido a personas de tamaña magnitud como Francisco Otondo, Paz Arrese, Felipe Yávar...en fin. Lo valiente que fui al tomar la desición de enfrentar mis dolores y hacerles frente con mi mejor armadura posible: mi paciencia y mi tranquilidad. Llorar a gritos cuando fuese necesario y reír a carcajada limpia cuando la siuación lo ameritaba.
La verdad, no podría definirme ahora, pero estos 365 días no han sido en vano. Y aunque ahora esté con una lágrima rodando en mi mejilla por que me emociona escribir esto y porque pienso en mi padre y en todo lo que ya no es, y en mi mente está Miguel Ángel y su imborrable marca en mi vida, me siento igualmente feliz porque fui capaz. Y venga, da lo mismo que sean 27, 32, o 24. Los sentimientos verdaderos no cambian, así es que aunque si estuviera cumpliendo 90 ó 62, tal vez mis palabras serían las mismas.
Gracias a todos los que me acompañaron hoy. Me hicieron más feliz aún, de lo feliz que era ayer.
Jaime, solitario empedernido...noté tu ausencia.

Nota al pie: La fotografía corresponde a la pintura que ilustra la maravillosa novela de Alan Pauls "El Pasado", ganadora del premio Herralde en 2003. Ése libro sin duda marca mi vida, porque Rímini se perdió para siempre, y El pasado, siempre está de mi mano.